No hace mucho me preguntaron si había escrito durante el tiempo en que persona X y yo no habíamos hablado. Dijo que echaba de menos como escribía y que tenía buenas ideas. Con alguien así, no me tengo que echar más flores eh, y, como producto de una noche de insomnio y el ramo de flores a mi disposición, se me ocurrió esta sección.
Bueeeeno, ¡comencemos!
Los brillantes ojos azules reflejaban su miedo. ¡Sí! Quería salir de allí lo antes posible para estar con su amado. Pero... no podría estar con su amado si este moría. Prefería mil veces permanecer encerrada para siempre y no yacer junto a su príncipe que perderlo para siempre en el intento de abandonar el castillo.
La bestia que la guardaba gruñó, cuando el reluciente acero del caballero reflejó la luz solar.
"Si no dejas ir a mi dama, ¡te haré probar el sabor de mi acero!"
Se estremeció. De emoción, de miedo. O tal vez porque uno de sus tacones se engachó en una de las grietas en el suelo de piedra.
La bestia se puso de pie, con humo negro saliendo de sus fosas nasales. Abrió la boca y ...
"Perdón, ¿puedes esperar un segundo? Tengo que responder a un WhatsApp."
Lanzó una potente ráfaga de fuego al príncipe.
Bueno. Todo el mundo sabe que a los dragones no les gusta la última canción de Rihanna.









